Centro para el

TRATAMIENTO QUIRURGICO DE LA OBESIDAD

Puebla

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Procedimientos Practicados

Reflujo

El fin de la cirugía laparoscópica de la hernia de hiato y del reflujo gastroesofágico es garantizar la solución del mismo, mediante la construcción quirúrgicamente de una válvula anatómica (funduplicatura) con mínimo dolor, con una recuperación más temprana y mejores resultados estéticos.

La operación laparoscópica es más frecuentemente practicada y ha demostrado grandes ventajas sobre la técnica abierta. Por ello, la técnica laparoscópica se ha convertido en la técnica de elección para el tratamiento quirúrgico del reflujo gastroesofágico.

Se debe realizar por vía laparoscópica, con igual o mayor seguridad para el paciente que con la cirugía convencional, con la ventaja de que el paciente tiene un gran confort postoperatorio que facilita que se pueda dar el alta al paciente a las 24 horas de la intervención.

El fin de la cirugía laparoscópica del reflujo gastroesofágico es garantizar la solución del mismo, mediante la construcción quirúrgicamente de una válvula anatómica (funduplicatura) con mínimo dolor, con una recuperación más temprana y mejores resultados estéticos.

Acerca de la operación

Se aconsejable operar en los siguientes casos:

- Si el tratamiento médico es prolongado.
- Si el tratamiento médico no es efectivo.
- Si reaparecen los síntomas al suspender el tratamiento médico.
- Si la hernia de hiato es muy grande también puede ser indicación de cirugía.
- Si tiene esofagitis severa por reflujo gastroesofágico o esófago de Barrett.

Debe realizarse tratamiento quirúrgico cuando aparecen las complicaciones arriba descritas a pesar de haber efectuado un correcto tratamiento dietético, postural y médico.

Seguimiento postoperatorio

Asistir a las visitas programadas por su médico, después de salir del hospital, es otra parte importante de su manejo.

Las visitas al médico serán a los 8 días para retiro de puntos y al mes. A los seis meses hay que realizar una endoscopia de control para verificar la cirugia.

Recuerde que a pesar de sentirse bien es necesario cuidarse de ingerir alimentos grasos e irritantes y de aumentar el peso para que el beneficio de la cirugía dure todo el resto de la vida.

Recuperación de la operación

Existen efectos secundarios adversos a largo plazo infrecuentes en este tipo de cirugía:
- Algunos pacientes desarrollan dificultad temporal para tragar inmediatamente después de la operación. Esto generalmente se soluciona en el plazo de uno a tres meses después de la cirugía. De vez en cuando, estos pacientes pueden requerir un procedimiento simple para ampliar el esófago (dilatación endoscópica) o raramente la reoperación.

- La capacidad para eructar o vomitar puede ser limitada después de este procedimiento.

- Algunos pacientes pueden sufrir hinchazón del estómago.

Por último recordar, que un cirujano con experiencia determinará en que casos está indicado operar y con menor indice de complicaciones.

Preparaciones para a la operación

- Las pruebas preoperatorios (incluido el reconocimiento cardiopulmonar)
- Debe suspender la medicación antiagregante o anticoagulante según indicación de su cirujano.
- Ingreso el mismo día de la intervención.
- El tiempo promedio de la intervención es de 1 hora, pudiendo ser más prolongada en los casos complejos
- Seis horas después de la intervención se iniciará la ingesta y si la tolerancia es buena se dará el alta a las 24 o 48 horas.
- Al recibir el alta hospitalaria incorporará una dieta progresiva.
- Se retirarán los puntos de sutura a los 7 días de la intervención.
- Reincorporación laboral precoz (aproximadamente 7 días dependiendo de su actividad laboral).
- El paciente podrá hacer una vida y dieta absolutamente normal después de la intervención sin ningún tipo de restricción, aconsejando dieta blanda la primera semana del postoperatorio.
- Su cirujano le pedirá que firme un formulario de consentimiento. Esto confirma que entiende los riesgos, beneficios, posibles alternativas para el procedimiento y ha dado su permiso para que pueda seguir adelante.

¿Cuales son los riesgos?

Toda operación, por simple que sea, entraña cierto grado de riesgo pero la gran mayoría de los pacientes operados por laparoscopia experimentan pocas o ninguna complicación, y rápidamente vuelven a sus actividades normales.

Las complicaciones tras cirugía laparoscópica son infrecuentes y pueden incluir: enfisema subcutáneo, hemorragia, infección de herida, neumonía postoperatoria, trombosis venosa profunda y/o embolismo pulmonar, etc.

Una daño inadvertido inadvertida de una estructura próxima como el esófago, el estómago, el intestino o la pleura puede ocurrir y puede requerir otro procedimiento para repararla.

De forma global la suma de todas complicaciones no suele superar el 1% de los procedimientos laparoscópicos.

Todas las complicaciones pueden ser solucionadas laparoscópicamente sin necesidad de requerir abrir el abdomen, siendo esta situación excepcional y dependiente de la experiencia del cirujano.

   
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