Centro para el

TRATAMIENTO QUIRURGICO DE LA OBESIDAD

Puebla

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Procedimientos Practicados

Manga Gástrica

La Gastrectomía vertical o también conocida como manga gástrica, consiste en quitar tres cuartas partes del estómago para reducir su capacidad para recibir alimento. Se usa para el control del sobrepeso.

Michel Gagner cirujano norteamericano, fue el primero en aplicar esta técnica para el control del sobrepeso en sus pacientes súper obesos (índices de masa corporal por arriba de 60)

Este  procedimiento se puede realizar por cirugía laparoscopica, usando engrapadoras.

Una ventaja importante de este procedimiento es que no modifica el camino normal del alimento, ya que no se salta ninguna porción del intestino, evitando futuras complicaciones como la obstrucción intestinal, la anemia, la osteoporosis y la carencia de proteínas. Además no requiere implantar un material artificial dentro del abdomen, como la banda gástrica, procedimiento que también está indicado para el manejo de la obesidad, pero que requiere de cuidados adicionales después de su colocación.

Otra ventaja es que se puede realizarse en pacientes regulares, esto es, en aquellos con un índice de masa corporal de 35. Esto permite usarla tanto en pacientes adolescentes como en aquellos con edad avanzada y con una buena calidad de vida.

Finalmente, comparado con el bypass gástrico, tiene un riesgo menor, pero con la ventaja de obtener resultados similares y, en caso necesario este último, puede realizarse como un procedimiento complementario en los pacientes superobesos que quieran alcanzar su peso ideal.

Acerca de la operación

La cirugía se realiza por medio de cirugía laparoscopica con cuatro o cinco puertos de 1 cm. Se utilizan engrapadoras lineales que disparan tres líneas de grapas garantizando un sello impermeable. Se inicia en la porción del estómago cercana al píloro (válvula inferior gástrica). Para obtener un diámetro aproximado de 2 cm., se coloca una sonda dentro del estómago, del lado derecho, en la curvatura menor, llegando a la izquierda de la unión esófago gástrica, dejándolo en una forma tubular o de manga, con una capacidad cercana a 100 ml.

Se remueve el estómago recortado y se retira de la cavidad abdominal a través de uno de los puertos.

Dos días después de la cirugía, para confirmar que no hay escape de líquido del estómago, en la sala de rayos x, se le da al paciente un poco de medio de contraste, después de beberlo se toman unas radiografías para demostrar que en los sitios donde se colocaron las grapas no hay fugas.

Necesita dos días en el hospital y de 5 a 7 días en casa, antes de iniciar sus actividades cotidianas.

Al retirar 2 tercios del estómago, con la ingesta de poco alimento, el paciente tendrá la sensación de saciedad, por la disminución de las hormonas llamadas ghrelinas.

En la mayoría de los casos, en los siguientes 12 a 18 meses, la reducción del sobrepeso, será evidente, con una pérdida del 40 al 60 %, sin una nueva ganancia.

En algunos casos se ha observado que, con el tiempo, crece el tubo gástrico y se gana peso. Esta es la indicación para realizar un by pass gástrico, que como complemento de la primera, permitirá obtener la reducción de peso deseada.

La reducción de peso favorece el alivio o facilita el control de las enfermedades relacionadas como la presión arterial alta (63% a los 12 y 18 meses), diabetes (70% a los 12 meses y 77% a los 18 meses) y, como consecuencia directa de esto mejora significativamente la calidad de vida.

Seguimiento postoperatorio

Asistir a las visitas programadas por su médico, después de salir del hospital, es otra parte importante de su manejo.

Como todo procedimiento quirúrgico, la cirugía de obesidad tiene riesgo de complicaciones, algunas de ellas graves.

Las visitas al médico serán; una vez al mes durante el primer semestre. Una vez cada tres meses durante el segundo semestre y, cuando el peso se ha estabilizado, acudirá como mínimo una vez al año.

El cambio de hábitos alimenticios es uno de los factores más importantes para mantener el peso que se perdió.

Hay que recordar que el apoyo nutricional y del grupo de manejo multidisciplinario es relevante para lograr el mayor éxito de la cirugía para la obesidad.

Recuperación de la operación

Habitualmente el paciente se da de alta del hospital al tercer día del postoperatorio.

El tubo de drenaje que se colocó en la cirugía se puede remover desde este día o hasta el 7º día cuando se retiran los puntos.

La dieta será de solo agua o té después del primer día de la operación, seguida de dieta líquida por una semana más y semilíquida por otra semana, terminando con una dieta de purés por 2 o 3 semanas. Es muy importante comer en pequeñas cantidades y en forma balanceada. Se debe masticar despacio y muy bien. Para evitar la ganancia de calorías, se deben restringir la ingesta de líquidos azucarados (dulces, chocolates, malteadas etc.), alcohol y bebidas carbonatadas.

El ejercicio físico se realizara a partir de la segunda semana de la cirugía.

Preparaciones para a la operación

Su cirujano le explicará cómo prepararse para su operación. Por ejemplo, si usted fuma le le pedirá que lo evite, fumar aumenta el riesgo de contraer una infección en la herida y retarda su recuperación.

Debera acudir a nutriólogo para llevar una dieta líquida previa a la cirugía debido a que el hígado del obeso es de mayor tamaño y que al llevar una dieta líquida baja de tamaño y facilita la cirugía.

La operación generalmente se realiza bajo anestesia esto significa que será dormido durante la operación y se requiere una estancia de una noche en el hospital.

Se le pedirá seguir las instrucciones de ayuno. Normalmente no deben comer o beber durante aproximadamente seis horas antes de una anestesia general. Sin embargo, algunos anestesistas permiten ocasionales sorbos de agua con hasta dos horas de anterioridad.

En el hospital su enfermera puede comprobar su ritmo cardíaco y presión arterial y realizar un examen de su orina.

Su cirujano le pedirá que firme un formulario de consentimiento. Esto confirma que entiende los riesgos, beneficios, posibles alternativas para el procedimiento y ha dado su permiso para que pueda seguir adelante.

¿Cuales son los riesgos?

Antes de realizarse el procedimiento quirúrgico, se debe reflexionar cuidadosamente tanto en las ventajas como en las desventajas, es decir, ver lo bueno y lo malo.

El riesgo de complicaciones postoperatorias es de 3 a 5 en 100, incluyendo infección, neumonía y sangrado. El riesgo de muerte es de 3 en 1000.

La decisión de someterse a cirugía no puede ser tomada a la ligera por que será un cambio permanente y de por vida.

La filtración del recorte del estomago puede ocurrir en alrededor del 2% de los procedimientos de manga gástrica, pudiendo ocurrir una fístula que aveces requiere una nueva operación inmediata.

Por lo general, el paso de alimentos a través de una anastomosis mantendrá el tubo gástrico formado estirado y abierto, pero si el proceso de inflamación y cicatrización aventaja el proceso de estiramiento, la cicatrización puede hacer la apertura tan pequeños que líquidos incluso ya no pueden pasar a través de ella. La solución es una dilatación por endoscopía con un globo en su interior. A veces esta manipulación puede tener que realizarse más de una vez para lograr la corrección duradera.

   
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